La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró este sábado 21 de junio como Patrimonio
Cultural de la Humanidad al Qhapaq Ñan o Camino Andino que une seis países de
Sudamérica.
La Unesco destacó que por primera vez en los 40 años de
existencia de la Convención de Patrimonio Mundial, seis países se unieron para
presentar una postulación de un sitio cultural.
“Representa un valiosísimo patrimonio común de casi 60.000
kilómetros de extensión”, destacó la Unesco.
La decisión fue tomada en la 38º Reunión del Comité del
Patrimonio Mundial de la Unesco en la ciudad de Doha, Qatar, donde sus miembros
evaluaron el expediente de postulación del Qhapaq Ñan que fue presentado en conjunto
por Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú.
Hasta allí habían viajado representantes de los 6 países
ante la inminencia de esta declaratoria que eleva a la categoría de patrimonio
de la Humanidad a esta red vial que conectaba centros de producción
administrativos y ceremoniales, cubriendo una extensa área geográfica, que va
desde el centro oeste de Argentina y Chile hasta el sur occidente de Colombia,
atravesando la Cordillera de los Andes.
En Argentina, 7
provincias estuvieron unidas por esta red de caminos que, si bien se consolidó
durante el Imperio Inca, tiene más de 2.000 años de antigüedad. Salta, Jujuy,
Catamarca, La Rioja, Tucumán, San Juan y Mendoza son atravesadas por el antiguo
Qhapaq Ñan.
Por Catamarca ingresó y es ahora Patrimonio de la Humanidad
el Pucará de Aconquija y un tramo de 800 metros de camino asociado que une los
restos de gran fortaleza de piedra con el sitio del Bajo, ambos en territorio
andalgalense.
Aconquija, de fiesta
La comunidad del Pucará y toda Aconquija celebrará este
domingo la elevación de su tramo de camino andino como Patrimonio de la Humanidad con una
ceremonia que se realizará en el mismo sitio y luego con un gran festejo
comunitario, del que participará la gobernadora de la provincia.
El Pucará de Aconquija representa una obra arquitectónica
monumental que da cuenta de la envergadura de la infraestructura requerida por
los incas para expandir sus dominios y de la compleja interacción mantenida con
las sociedades con las que interactuaron. Perdura hasta hoy con sorprendente
grado de integridad y autenticidad, adecuándose así a las exigencias de UNESCO
para ser incluido como Patrimonio de la Humanidad.
Sobre el Qhapaq Ñan
El Qhapaq Ñan también conocido como El Camino Principal
Andino, fue la columna vertebral del poder político y económico del Imperio
Inca. La red de caminos de más de 30.000 km de largo conectaba varios centros
de producción, administrativos y ceremoniales construidos en más de 2000 años
de cultura andina pre-inca.
El eje principal del camino, también conocido como el Camino
Real en la calzada que corre a lo largo de las cumbres andinas y es el más
visible entre Quito y Mendoza. Se suman a esta columna vertebral sobre las
cimas más altas de la cordillera, otras rutas que corren de norte a sur a lo
largo de la costa del Pacífico. El Imperio Inca organizó su red caminera en una
escala continental; sus caminos son una expresión invaluable del espíritu de
organización y planificación de la mano de obra disponible y constituyó un
instrumento clave en la unificación del Imperio, física y organizacionalmente.
Esta ruta es la demostración de un valor universal a gran
escala. Reuniones de expertos han sido realizadas para identificar la
significación cultural y el valor unitario de la red completa con la
perspectiva de considerar opciones para su inclusión en la Lista de Patrimonio
Mundial a través de varias formas de cooperación técnica.
Los Incas del Cuzco lograron la construcción de esta
infraestructura con un carácter unitario en menos de un siglo, haciéndolo
coherente funcionalmente y estableciendo centros adicionales de comercio,
intercambio, producción y culto, adaptando los sectores de producción a la
topografía y el clima en cada piso ecológico que se encuentra a lo largo del
Camino. El Camino también expresaba su armoniosa relación con su gente y su
adaptación al complejo paisaje andino. Hoy en día, el paisaje cultural del
Qhapaq Ñan forma un excepcional telón de fondo, en donde las culturas andinas
continúan transmitiendo un mensaje universal: la habilidad humana para
convertir uno de los escenarios geográficos más duros del continente americano
en un entorno habitable.
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